ÓMO-CULTIVAR-AZUCENAS-BLANCAS

Las azucenas son unas de las flores más difíciles de cultivar. Sin embargo esa forma tan bonita que tienen y el aroma tan maravilloso que desprenden, hace que merezca la pena dedicarles el mimo necesario para que crezcan.

Tierra

Las porciones subterráneas de los bulbos de azucenas blancas pueden echar raíces. Por eso es necesario que los enterremos en una tierra esponjosa a una profundidad de unos 15 centímetros.

Los bulbos de la azucena blanca, además de ser caros, también son muy delicados por lo que es necesario tratarlos con mucho cuidado.

Para plantarlos correctamente deberemos hacer un hueco en la tierra de unos 30 cm de profundidad, de esta manera podremos colocar una capa de abono y tierra desmenuzada antes de colocar nuestro bulbo. Tras esto deberemos colocar una capa de arena ácida y lavada, y rellenar el hueco con la tierra restante.

Bulbo

Como indicamos antes, el bulbo de la Azucena blanca es muy delicado y debemos de tratarlo con mucho cuidado. Difieren del resto de bulbos de otras flores, porque a estos les afecta mucho los cambios bruscos de temperatura. Así que debemos tener cuidado de no dejarlos expuestos a temperaturas extremas porque se pueden secar fácilmente.

Enfermedades de la Azucena blanca

Las enfermedades virales, por desgracia, son muy comunes en las azucenas. Parece que en sus bulbos siempre está presente un virus conocido como L. tigrinium, por lo que recomendamos que si plantamos la variedad de azucena blanca, no plantemos otra, ya que puede contagiarse el virus y estropearnos nuestras bonitas flores.

Variedades de Azucena blanca

Existen muchas variedades de azucena blanca, pero nosotros queremos destacar el Lilium candidum, esta variedad de azucena es la que tiene el color blanco perla tan bonito. Y también destacaremos el híbrido de este, el L. x textaceum, que no es tan blanco, sino más bien amarillo pálido. Estas dos variedades deben plantarse a finales de agosto.

Otras variedades de azucena que son más fáciles de cultivar son la L. regale blanca, la L. henryi naranja, y los híbridos Mid-century, Harlequin y Bellingham. Estas últimas con mucho colorido. Y si queremos llenar nuestro jardín con azucenas pero no tenemos la paciencia para cultivarlas, podemos probar con las variedades de Citronella, de color castaño dorado.

Earlibird, con un tono que recuerda al albaricoque; Firebright, con un bonito color rojo grosella,y White princess, con un bonito color marfil.

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